La sonrisa como una luna roja se curva hacia arriba y rápida y tristemente se curva hacia abajo.
Labios rojos. Candentes. Carentes. Ya no quieren sonreir. Solo apuntan hacia abajo colgando de la cara que mira hacia abajo junto con la cabeza gacha. Se entreabren y dejan escapar un suspiro.
No puedo ni llegar a describir o articular lo sola que me siento hoy. Como tantas veces, sola y rodeada de gente. Tan ajena, tan privada.
0 comments:
Post a Comment